Mes de mayo, mes de María.


Estamos en el último tramo del curso, un curso distinto, especial.

 

El mes de mayo nos trae no solo el recuerdo, sino la presencia de María. Ella no solo está en nuestra capilla o en el cuadro que cuelga en nuestra clase: está también en nosotros, pendiente de todos y nos protege. Eso quiere decir, que la podemos invocar y pedirle el regalo mejor: que nos lleve hacia su hijo Jesús, y ser así su amigo.

 

En nuestras casas hemos estado viviendo experiencias de todo tipo desde que se suspendieron las clases. En este mes invitaremos a María también a nuestra casa para quedarse.

Por eso os proponemos que le mostréis todas las habitaciones, acogiéndola con cariño. Iremos recorriendo todas las estancias encontrando objetos, espacios y personajes que nos puedan ayudar a fortalecer nuestro vínculo con ella. Cada estancia nos permitirá ofrecer una flor a nuestra Madre del cielo.

 

Y para ayudaros en esta tarea os enviamos un archivo con todas las indicaciones.

 

Cuidaros mucho. ¡Buen mes de mayo!

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